En más de 17 años enseñando inglés a estudiantes de todo el mundo, en EnglishYa vimos algo que se repetía, una y otra vez, con los hispanohablantes en Estados Unidos.
Era la mamá que asistía a la reunión de la escuela de su hijo y asentía con la cabeza sin entender lo que decía la maestra. El trabajador que conocía su oficio mejor que nadie, pero no podía explicárselo a su supervisor. La estudiante que había sido excelente en su país y aquí sentía que tenía que empezar de cero. La persona que preparaba su entrevista de ciudadanía memorizando respuestas que no sabía cómo usar.
Ninguno de ellos tenía falta de inteligencia ni de ganas. Muchos ya habían estudiado inglés: en la escuela, con aplicaciones, en clases gratis. El problema era otro: les habían enseñado inglés de libro, no el inglés de la vida real.
No les faltaba inglés. Les faltaba el inglés de su vida.
Entendimos que no necesitaban más listas de vocabulario ni más reglas de gramática sueltas. Necesitaban aprender el inglés exacto para las situaciones que viven cada día: el trabajo, el doctor, el banco, la escuela, los estudios, los trámites. Necesitaban maestros que entendieran de dónde vienen sus errores, porque conocen el español. Y necesitaban practicar hasta que hablar dejara de dar miedo.
Por eso creamos EnglishYa: una escuela pensada para hispanohablantes, con un método basado en situaciones reales, explicaciones que usan el español como puente y una atención especial a la pronunciación. Una escuela donde nadie es "demasiado grande" ni "demasiado principiante" para empezar.
¿Y el nombre? Viene del momento que buscamos con cada estudiante: el día en que puede decir, con orgullo, "¡Ya hablo inglés!"